Carlas Balaguer
Investigación

Carlos Balaguer es catedrático del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática de la UC3M, donde es uno de los responsables del Laboratorio de Robótica. Recientemente, ha presidido IROS 2018 (IEEE/RSJ International Conference on Intelligent Robots and Systems), evento de referencia en el área a nivel internacional.

¿Cuál es el idioma de la robótica?

En realidad, son dos idiomas. El primero sería el hablado, es decir, el inglés. Todo el congreso, las ponencias y las discusiones han sido en inglés. El otro idioma es el de la innovación; la innovación permanente de los robots y las tecnologías de los sistemas afines. Si algo se veía perfectamente en IROS 2018 era cómo este tipo de tecnologías evolucionan cada año y de manera muy rápida.

¿Ha habido algún robot o investigación que le haya sorprendido?

Ha habido tantos robots y presentaciones que no podría decir uno solo: desde el robot de Boston Dynamics, que ya habíamos visto en vídeo, pero que ha sido la primera presentación en vivo en Europa; hasta androides como el de Hiroshi Ishiguro. Lo que sí es cierto es que los robots que se han presentado y que están en desarrollo tienen en común una cosa: la inteligencia. Es decir, los sistemas cognitivos van de la mano de los robots de hoy en día y ya no se puede hablar de robótica sin mencionar la inteligencia artificial, y viceversa.

Towards a Robotic Society es el lema de este congreso. ¿Qué implica una sociedad robótica?

Una sociedad robótica se puede entender como una sociedad en la que los robots están distribuidos masivamente en todos los ámbitos de la vida, tanto en nuestro trabajo como en las oficinas, en los hogares, en las calles… Es decir, los robots se convierten en nuestros acompañantes asiduos y la ventaja es que nuestra vida cambiará. Al igual que la aparición del teléfono móvil cambió nuestra rutina y nuestras relaciones, los robots harán que nuestra vida cambie en muchos sentidos. El primero es que, evidentemente, los trabajos más penosos, duros y repetitivos van a desaparecer, y aparecerán otros trabajos mucho más creativos. Probablemente trabajaremos menos y tendremos más tiempo para el ocio, lo cual creará, a su vez, una industria del ocio. Otro aspecto en el que los robots cambiarán nuestras vidas será en reducir el número de labores por las que preocuparnos. Por ejemplo, antes teníamos que recordar de memoria todos los números de teléfono, mientras que ahora con los móviles tenemos nuestra propia agenda de contactos. Del mismo modo, hay cosas que se nos van a olvidar porque lo van a hacer mucho mejor los robots: nuestros robots podrán decirnos cuándo falta la leche en la nevera o si nos ha llegado una carta para pagar algo…

¿La robótica nos quitará el empleo?

Yo creo que la discusión de robots y empleo es muy antigua. De hecho, empezó en la Primera Revolución Industrial con las máquinas de vapor. Lo que está claro es que la tecnología crea riqueza y crea mejor calidad de vida y bienestar. No me cabe la menor duda de que muchos empleos muy repetitivos van a desaparecer, pero a su vez se van a crear empleos que todavía no nos imaginamos hoy en día y no todos precisarán de una alta cualificación ingenieril, sino que se abrirán nuevas oportunidades de trabajo relacionadas con la robótica.

¿Cuál es el nivel de la robótica española?

El nivel de la robótica española es bastante bueno. De hecho, creo que España ha salido muy bien posicionada en el IROS 2018: de los 62 países que han presentado papers que hayan sido aceptados, España ha sido el quinto estado que más trabajos ha enviado, por detrás de EEUU, Alemania, Japón y Reino Unido. Esto indica que en España los grupos de investigación de robótica están a un nivel muy digno.

¿Qué robots de la UC3M han estado presentes en esta feria?

Han estado presentes varios representantes robóticos de la UC3M. En primer lugar, el robot humanoide TEO ha presentado sus nuevas actualizaciones como, por ejemplo, funcionalidades de apertura y cierre de cajas, seguimiento de rostros, una demostración en la que podría llevar bandejas con bebidas, etc. También ha estado presente el robot Mini Maggie, que es un robot que sirve para entretener y socializar con las personas que tienen algún tipo de discapacidad y con personas de la tercera edad. Después, se ha presentado al robot AMOR, una evolución de ASIBOT, para personas con tetraplejia y/o en silla de ruedas, que permite a la persona hacer operaciones como coger objetos o beber agua.

Concha Monje
Investigación

La profesora de la UC3M, Concha Monje, ha sido seleccionada junto a otros doce investigadores para formar parte de la Selección Española de Ciencia 2017 por sus investigaciones sobre arquitectura de control de robots humanoides. Esta iniciativa de la revista Quo y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) busca reconocer a científicos españoles destacados con el fin de reivindicar la importancia de la ciencia y  aumentar  su repercusión social.

Actualmente la línea de investigación en la que trabaja la profesora Monje se centra en el diseño y control de eslabones blandos para robots, lo cual permite la creación de robots más  flexibles y con mayor capacidad para adaptarse a entornos cambiantes. Según Monge, “la robótica blanda es el futuro de la robótica”.

TEO es un robot humanoide creado en la UC3M de uso asistencial en cuyo diseño ha participado, ¿es la apariencia humana una parte esencial del futuro de la robótica?

Así es. El hombre tiene una cierta obsesión por crear máquinas a su imagen y semejanza, como se ha podido comprobar a lo largo de la historia y tantas veces se ha retratado en el mundo del cine, el arte y la literatura. Además, más allá de la mera estética, el replicar a distintos niveles las funciones del cuerpo humano es un acierto, porque nuestro cuerpo funciona de manera muy robusta y eficiente, y eso es algo que la robótica persigue.

¿El uso de robots podría deshumanizar el trato con enfermos y mayores? 

El uso de robots asistenciales para aplicaciones con enfermos y mayores no pretende desplazar en ningún caso al ser humano. Se trata de aportar tecnología para aliviar las tareas de las personas que cuidan a estas personas y proporcionar una herramienta que sirva, por ejemplo, para el propio entretenimiento del paciente o usuario, o para su entrenamiento mental y motor. Los robots serán de gran ayuda en este campo, como ya se está demostrando desde hace años.

¿Cómo se define desde la ciencia a un robot inteligente?, ¿hasta qué punto las máquinas que ya existen lo son?

La inteligencia es un concepto amplio y complejo. La tendencia actual, desde el punto de vista de la Inteligencia Artificial, es dotar al robot de una inteligencia cercana a la humana, de manera que no pudiéramos distinguir si interaccionamos con un humano o un robot. Esto entraña el desarrollo de numerosas habilidades por parte del robot, tanto de computación como verbales, entre otras muchas. Y no hay que olvidar la Inteligencia Emocional, que juega un papel fundamental en este campo.

Los robots actuales están aún muy lejos de ser considerados inteligentes, pero se están dando pasos de gigante en este sentido y muy probablemente llegaremos a crear robots con inteligencia comparable a la humana en ciertas facetas.

¿Se convertirán los robots en parte de nuestra vida diaria?, ¿cuántos años necesitaremos para ver a los robots integrados en nuestra sociedad?

Totalmente. Ya están muy integrados en nuestro entorno de trabajo, principalmente en entornos de trabajo industriales. Pero, claramente, en la sociedad actual ya convivimos con máquinas. Al ritmo que evoluciona la tecnología y la robótica, podremos notar cambios sustanciales en una década.

¿Cómo valoras haber sido elegida para formar parte la Selección Española de Ciencia 2017?

Para mí ha sido una sorpresa y un orgullo haber recibido este premio. Se ha reconocido la labor de grandes científicos de nuestro país, y es un honor formar parte de este equipo. Este tipo de premios suponen un reconocimiento a la labor de los científicos y fomentan la divulgación de las investigaciones que se llevan a cabo en muy diversos ámbitos de la ciencia, lo que repercute de forma muy positiva tanto en los científicos como en la sociedad. Nos necesitamos mutuamente para poder avanzar y resolver de forma eficaz los retos que se van planteando a lo largo de nuestra existencia.

Perfil de Concha Monje

Concha Monje (Badajoz, 1977) es investigadora del Robotics Lab del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M). Es doctora en Ingeniería Industrial y una de las responsables de TEO, un robot humanoide de 60 kilos de peso, capaz de caminar y manipular diversos objetos.  Ha participado como asesora científica en la película de ciencia ficción Autómata. En esta cinta, protagonizada y producida por Antonio Banderas, se recrea un futuro donde los robots humanoides toman conciencia propia.